Por qué clasificar las letras
Clasificar sirve para hablar de tipografía con precisión y para tomar decisiones rápidas. Si sabes que necesitas una «sans serif humanista», ya has descartado el 90 % de las opciones. Los tipógrafos han propuesto muchos sistemas: el de Maximilien Vox (1954), adoptado por la ATypI, el de la norma británica BS 2961 o el alemán DIN 16518. Todos comparten una idea: agrupar las letras por su estructura y su origen histórico.
Las cinco familias que usamos en esta web
| Familia | Rasgo clave | Ejemplo de fuente | Equivalente Unicode |
|---|---|---|---|
| Con serifa | Remates en los extremos | Garamond, Times | 𝐒𝐞𝐫𝐢𝐟𝐚 |
| Sin serifa | Sin remates, trazo uniforme | Helvetica, Futura | 𝖯𝖺𝗅𝗈 𝗌𝖾𝖼𝗈 |
| Caligráfica | Imita la escritura a mano | Edwardian Script | 𝒮𝒸𝓇𝒾𝓅𝓉 |
| Monoespaciada | Todos los caracteres igual de anchos | Courier | 𝙼𝚘𝚗𝚘 |
| Decorativa | Pensada para llamar la atención | Góticas, display | 𝔇𝔦𝔰𝔭𝔩𝔞𝔶 |
Subfamilias frecuentes
Dentro de las letras con serifa se distinguen las humanistas (inspiradas en la escritura renacentista), las de transición (siglo XVIII, más contraste) y las didonas (contraste extremo, como Bodoni). Las egipcias o slab serif tienen remates gruesos y rectangulares. Entre las de palo seco hay grotescas, neogrotescas, geométricas y humanistas.
Un método rápido para identificar una letra
- Mira los extremos de la «T» o la «I»: ¿tienen remates? Si sí, es serif.
- Compara trazos: ¿hay mucha diferencia entre gruesos y finos?
- Observa la «o»: ¿el eje está inclinado (humanista) o vertical (moderna)?
- Fíjate en la «g» y la «a»: sus formas delatan la subfamilia.
Para poner nombre a cada parte, consulta la anatomía de la letra.